Aunque la clave para combatir el estrés se basa en descubrir su origen y encontrar el modo de reducir su causa o de vivir con ella, una alimentación saludable y regular puede contribuir a que el organismo venza, por lo menos, algunos de sus efectos negativos.
El semen masculino es particularmente rico en zinc. 100g. de ajonjolí restituyen el zinc perdido en la eyaculación, equivalente a unos 5mg.
El zinc previene la eyaculación precoz al bajar el consumo de oxigeno del espermatozoide porque ayuda a mantener una baja actividad del esperma justo antes del momento de la eyaculación.
Se desactiva al contacto con la saliva de la boca. Se degrada en ecgnonina, la cual en sangre es precursora de ciertas sustancias útiles para combatir el higado graso, ayuda a movilizar los triglicéridos, tiene un efecto sobre el metabolismo de carbohidratos y regula el nivel de glucosa.
El tarwi por su parte tiene como cracterística fijar el nitrógeno al suelo y darle de comer a la planta y a través de sus raíces asimilar los metales pesados que se encuentran en la tierra como una forma de descontaminación.