Un antojo es el deseo de comer un alimento o un tipo de comida en particular. Los antojos surgen cuando por intentar restringir el consumo de determinados alimentos el deseo de ingerir dichos alimentos se hace más acuciante.
Las mujeres tienen más antojos que los hombres, en especial en la etapa premenstrual, por ejemplo, de chocolate. El chocolate contiene muchas sustancias farmacológicas (como cafeína, teobromina, feniletilamina, y anandamidas) y minerales como el magnesio, que pueden contribuir a aliviar los síntomas premenstruales. Sin embargo, las cantidades presentes en este alimento no explican los efectos beneficiosos descritos tras su consumo.
Comer es uno de los placeres de la vida, y siempre que es posible comemos alimentos que nos gustan y evitamos aquellos que no nos gustan. Los estudios muestran que el hecho de comer los alimentos que uno prefiere puede estimular la liberación de ß-endorfinas, que son las que mejoran nuestro humor. Sin embargo, el hecho de que una comida nos resulte atractiva no sólo está relacionado con sus propiedades organolépticas, también depende de cuánta hambre tengamos, de las experiencias previas con ese alimento y las circunstancias sociales en las que se consume. En otras palabras, lo que nos hace sentir bien es consumir el tipo de alimento apropiado, en el momento apropiado y en la compañía apropiada.
La potomanía es un transtorno que consiste en el deseo frecuente de beber abundante cantidad de líquido de manera compulsiva y exagerada sin sentir sensación de sed acompañada de una agradable sensación de placer.
Sabemos que, todo aceite poliinsaturado es susceptible a la oxidación, pero el ajonjolí tiene un antioxidante natural llamado SESAMOL , que lo hace excepcionalmente resistente a la rancidez.