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Cuando
se suda mucho no es suficiente con beber agua, es preciso
tomar otras bebidas o alimentos que repongan las sales minerales
perdidas.
Al practicar un ejercicio físico moderado o intenso,
se eleva la temperatura corporal que nuestro organismo regula
mediante la sudoración; esta será proporcional
tanto a la intensidad del esfuerzo realizado, como a las
condiciones de humedad y temperatura del entorno. Está
comúnmente aceptado, que esas pérdidas de
agua y sales minerales disminuyen paulatinamente la capacidad
orgánica para hacer frente a las exigencias del ejercicio,
y por lo tanto, desciende el rendimiento. |
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Son condiciones
óptimas para la práctica deportiva una temperatura
en torno a los 17-20 °C y una humedad ambiental por
debajo del 60 %. Sin embargo, muchos programas de entrenamiento
o competición se desarrollan en condiciones muy distantes
de las óptimas, por lo que el organismo se ve forzado
a transpirar gran cantidad de sudor para rebajar su temperatura
interna y poder seguir realizando el esfuerzo.
Pero el sudor contiene además de
agua sales minerales disueltas de vital importancia, fundamentalmente
sodio, potasio y cloro, magnesio y zinc. Resulta evidente
que el empleo de una bebida que contenga estas sales minerales
disueltas será beneficiosa para mejorar el rendimiento
deportivo. Las bebidas isotónicas tienen una composición
especialmente proyectada para reponer fácilmente
el agua, las sales minerales y otras sustancias perdidas
durante la realización de ejercicio.
Las bebidas comerciales, además de
agua contienen cantidades variables de sal (cloruro sódico),
potasio, pequeñas cantidades de magnesio, calcio
y glúcidos simples (dextrosa, sacarosa, glucosa o
fructosa) y complejos (almidón y maltodextrinas).
El contenido en azúcares suele rondar los 60-70 gramos
por litro, la mitad aproximadamente que los refrescos. La
ventaja de este tipo de preparados es la reposición
rápida de los electrolitos perdidos. La temperatura
óptima para ingerir este tipo de bebidas es entre
los 9 y los 15 grados centígrados.
No todas las marcas comerciales son iguales
y algunas presentan inconvenientes tales como la adicción
de edulcorantes químicos, entre ellos el aspartame,
que tiene la capacidad de aumentar la sed. Se puede elaborar
una bebida isotónica casera con los siguientes ingrediente:
un litro de agua hervida, una cuchara de postre de bicarbonato
sódico, dos cucharadas soperas de azúcar,
una cucharilla de las del café de sal y el jugo de
uno o dos limones (dependiendo del tamaño).
LOS DEPORTISTAS Y LOS REQUISITOS
QUE DEBEN CUMPLIR LAS
BEBIDAS ISOTÓNICAS
Es importante a tomar en cuenta en una bebida
isotónica su baja osmolaridad (baja concentración
de partículas: sales minerales, glucosa... en una
solución líquida) y la forma química
en que se encuentran las sales minerales.
El potasio y el magnesio deberán
estar en forma de aspartato, como innovación a nivel
mundial en la introducción de este tipo de sales
en una bebida energética; siendo su fundamento científico
el siguiente: son muchas las observaciones que demuestran
que en el músculo estriado humano (de contracción
voluntaria) existe un mecanismo activo de transporte de
un aminoácido (componente más simple de las
proteínas) denominado ácido glutámico
y que este aminoácido puede controlar el metabolismo
de la proteína muscular, favoreciendo el anabolismo,
es decir la síntesis y construcción de músculo;
el ácido glutámico se obtiene por complejas
reacciones metabólicas a partir del ácido
aspártico, por lo que administrando aspartato potásico
y aspartato magnésico, se aporta simultáneamente
potasio, magnesio y ácido aspártico que se
convertirá en el interior de nuestro organismo en
el buscado ácido glutámico.
De esta manera, se frenará en parte
la pérdida de proteína del tejido muscular
originada por el entrenamiento y/o la competición
profesional; a la vez, esta forma de administrar potasio,
hace que éste no sea tan irritante para la mucosa
del estómago como el tradicional cloruro potásico,
empleado por numerosas marcas comerciales de bebidas energéticas.
De otro lado, numerosos estudios analíticos del sudor
demuestran una importante pérdida de zinc durante
la práctica deportiva intensa, por lo que debe ser
repuesto a la mayor brevedad. Por todas estas consideraciones,
las bebidas que cumplen con los requisitos mencionados satisfacen
en todos los momentos de la práctica deportiva profesional,
tanto antes, como durante y después del esfuerzo,
todas las necesidades relativas a una correcta hidratación:
reposición de líquidos, sales minerales, frenando
así mismo en parte, la pérdida de proteína
muscular.
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