Científicos alemanes indican que el chocolate negro (por tener el más alto contenido de cacao) tiene efectos potencialmente benéficos en las personas afectadas con el mal de Parkinsons, enfermedad degenerativa que afecta progresivamente al sistema nervioso. El estudio, publicado en el Journal of Neurology, realizado por la Universidad de Dresden y el Instituto Médico de Informática y Biometría de Dresden, Alemania, evidenció que el chocolate contiene alto contenido de diversos aminoácidos que influencian el metabolismo de aminoácidos en el cerebro. En los ensayos evaluaron a 498 personas y sus parejas, donde se determinó sus hábitos alimenticios y su nivel de consumo de chocolates y dulces , así como sus hábitos relacionados con síntomas depresivos.
El huevo aporta a la dieta antioxidantes como la luteína y zeaxantina, implicados en la prevención de la degeneración macular senil, y otros componentes como la lecitina, vitaminas del grupo B y vitaminas liposolubles.
Un huevo aporta la fosfatidilcolina necesaria para cubrir las necesidades diarias de colina, sustancia implicada en la formación del neurotransmisor acetilcolina y cuya carencia puede dar lugar a degeneración hepática, problemas renales y pancreáticos, pérdida de memoria, infertilidad, anormalidades óseas, etc.
El principio del placer Comer es uno de los placeres de la vida, y siempre que es posible comemos alimentos que nos gustan y evitamos aquellos que no nos gustan. Los estudios muestran que el hecho de comer los alimentos que uno prefiere puede estimular la liberación de ß-endorfinas, que son las que mejoran nuestro humor. Sin embargo, el hecho de que una comida nos resulte atractiva no sólo está relacionado con sus propiedades organolépticas, también depende de cuánta hambre tengamos, de las experiencias previas con ese alimento y las circunstancias sociales en las que se consume. En otras palabras, lo que nos hace sentir bien es consumir el tipo de alimento apropiado, en el momento apropiado y en la compañía apropiada.
La revista especializada "Cell Metabolism" publica las conclusiones de un estudio internacional, en el que hay participación española, que asegura que el resveratrol, sustancia presente en nueces y uvas, previene el deterioro y declive funcional causado por el envejecimiento. Coordinado por el investigador Rabel del Cabo, del Instituto Nacional de Envejecimiento de Baltimore (Estados Unidos), este trabajo supone la finalización de un estudio anterior publicado en 2006 en la revista "Nature", en el que se demostraba que el resveratrol aumentaba la longevidad en ratones obesos.
Atendiendo al proceso natural del envejecimiento del organismo, se observa un deterioro de las funciones de los sentidos del gusto y del olfato a partir de los 60 años, y de manera más acusada a partir de los 70. Con los años se atrofian las papilas gustativas, lo cual explica que se altere el gusto y se traduce en una mayor apetencia por los alimentos de sabor pronunciado, ya sea dulce o salado. A esto se suma que muchos mayores llevan dentadura postiza, factor que también interfiere en la sensación que produce saborear los alimentos.