No es fácil dar una definición sobre qué es el envejecimiento aunque todos, de manera intuitiva, bien por observarlo a nuestro alrededor o bien en nosotros mismos, tenemos conocimiento del mismo.
El secreto de la longevidad parece estar más relacionado con un estilo de vida saludable que con unos condicionantes genéticos, según un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona dirigido por el profesor Adolfo Díez que analizó la salud de los huesos de un hombre de 114 años recientemente fallecido. Los resultados del mismo aparecen publicados en el último número de la revista Journal of Gerontology.
El estudio demuestra que ratones envejecidos y obesos cuya dieta rica en calorías se suplementa con resveratrol, un compuesto natural que se encuentra en alimentos como uvas, nueces o el vino, tienen una mejor salud y mayor supervivencia que los ratones obesos y envejecidos que no tomaron este producto. Estos hallazgos demuestran, por primera vez, que el resveratrol, un activador de una familia de enzimas llamadas sirtuinas, podría afectar la salud y la supervivencia de los mamíferos.
Se puede envejecer de forma acelerada, con el objetivo de ganar "años a la vida" y con el riesgo de un alto grado de dependencia, o bien se puede envejecer a un ritmo normal, con la meta de dar "vida a los años" y con un bajo grado de dependencia que se centraría en la última etapa. Con seguridad todo el mundo prefiere este segundo tipo de envejecimiento.
Los ácidos grasos omega-3, junto con los omega-6 son grasas esenciales para el cuerpo humano. Es decir, se necesita de su incorporación con los alimentos para un normal desarrollo del organismo. Son imprescindibles para el normal funcionamiento de la parte del cerebro que coordina las funciones de memoria y razonamiento.